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CATEDRAL DE CANARIAS

Historia

La Catedral comenzó a edificarse en el año de 1500, bajo la advocación de Santa Ana.


Se construyó un hermoso templo de fachada e interiores góticos cuya edificación se vió interrumpida en el año de 1570.

En el año de 1599 se salvó su patrimonio artístico monumental, respetando su fábrica el invasor holandés Van der Doetz.

La conclusión del templo se acometió a partir de 1781, levantándose una nueva fachada de origen neoclásico.

Desde 1478 los Reyes Católicos manifestaron el deseo por contar con una Iglesia Catedral en Gran Canaria. No se duda en corregir al cronista Abreu Galindo y fijar la fecha de 1483 como la del año en que se trasladó la Catedral del Rubicón a Gran Canaria.

La isla en 1484 estaba ya conquistada y la primera Iglesia Catedral de Gran Canaria debió de ser la de los Conquistadores, llamándose de Santa Ana, luego situada en la Ermita de San Antonio.

Año de 1819

Parroquias

La primera parroquia en el Archipiélago fue la concedida por Benedicto XIII a Juan de Bethencourt en 1403: La segunda fue la del Rubicón; y la tercera la de Betancuria. Sin embargo hasta 1483, con los Estatutos del Obispo Frías no se normaliza la situación de las parroquias. Fue entonces cuando comenzó a existir la Parroquia del Sagrario de la Catedral de Las Palmas.

Dicha Parroquia lo era de toda la Isla de Gran Canaria, y de ellas se desgajaron Aguimes, Galdar, Telde (1486), Teror,Arucas, Moya, La Vega de Santa Brígida (¿1512?) de la cual se segregó San Mateo en 1800. La primera Iglesia Catedral de Gran Canaria debió ser la iglesia de los conquistadores, llamada de Santa Ana, donde Juan Rejón prendió a Pedro de Algaba el 3 de mayo de 1480, día de la Santa Cruz.

Fr. Juan de Abreu y Galindo identifica a la iglesia de los conquistadores con la ermita de San Antonio Abad. En su Historia escribe textualmente: “Juan Rejón hizo una iglesia bajo la advocación de la Señora Santa Ana, que fue la primera y hoy se intitula San Antonio”. Según este autor, Juan Rejón dedicó a Santa Ana la iglesia de los conquistadores, por la gran devoción que le profesaba y se basa en la tradición que corría en su tiempo.

Año de 1819

ARQUITECTOS DE LA NUEVA CATEDRAL

Hablar de los arquitectos de la catedral de Canarias podría parecer al lector algo inútil, por ser un tema detalladamente tratado por especialistas, como Rumeu de Armas, Hernández Perera y Marco Dorta. Sin embargo, por nuestra parte, con el fin de que todos tengan a mano el estado actual de su investigación histórica, extractamos aquí su contenido, intercalando, de vez en vez, alguna que otra observación personal.

DIEGO ALONSO DE MONTAUDE

El primer arquitecto de la Catedral de Canarias fue Diego Alonso de Montaude. Su existencia entre nosotros permaneció en el olvido hasta 1737, en que don Pedro Agustín del Castillo lo dio a conocer en su obra titulada Descripción histórica y geográfica de la isla de Canaria, publicada por primera vez en 1848. Afirma don Pedro Agustín que el Cabildo lo trajo el año 1500 de Maestro Mayor de la Catedral con el salario anual de sesenta doblas y que su labor en dicha iglesia consistió en cimentar la obra con excelente planta, lo que supone la existencia de planos.

PEDRO DE LLERENA

El segundo arquitecto de la Catedral de Canarias es el sevillano Pedro de Llerena, descubierto por don Enrique Marco Dorta al encontrar su contrato con el Cabildo Catedral. Eu dicho contrato, que lleva fecha de 30 de mayo dc 1504, SC obliga a dirigir las obras de la Catedral y a traer consigo a dos oficiales y a un peón que le ayuden.

JUAN DE PALACIOS

Juan de Palacios, nacido en Cantabria, llegó a la Catedral de Canarias, después de una larga vacante de Maestro Mayor de Obras. Su contrato con el Cabildo Catedral fue hecho ante Cristóbal de San Clemente y fue recibido como tal Maestro en el Cabildo del 17de febrero de 1533. Por ser director de la obra se le gratifica con 50 doblas de oro y 24 fanegas de trigo al año.

MARTÍN DE BAREA

La última vez que Juan de Palacios aparece en los documentos de la Catedral de Canarias es en el expediente que hemos citado de mayo de 1551. Le sustituye en el cargo de Maestro Mayor, Martín de Narea, conocido por Barea, que ya el 9 de octubre de 1553 había firmado su contrato con el Cabildo. Era natural de Vizcaya (Manuel Lobo

PEDRO DE NAREA

A la muerte de Martín de Barea, ocurrida a fines de 1562, ocupa el puesto de Maestro Mayor de las obras de la Catedral Pedro de Narea, aparejador y sobrino de Martín. A don Manuel Lobo debemos el testamento de Pedro de Narea con las noticias de su vida, que publica en el Anuario de Estudios Atlánticos Por él nos enteramos que Pedro de Narea nació en Vizcaya en el pueblo de Aulestia, aprendió su oficio con el Maestro Mayor de la Catedral de Andalucía, y casó con Catalina Ramírez procedente de ciudad de Telde de la que tuvo cuatro varones y una hembra.

DIEGO NICOLÁS EDUARDO

La Catedral de Canarias en 1765 necesitaba ser reparada. La pared maestra de la nave de la Epístola y la pared del reloj se hallaban rendidas. El 7 de mayo de dicho año, el Obispo Delgado y Venegas se reunió con su Cabildo, para tratar de agrandar la Catedral, porque ya resultaba pequeña para el número de fieles. (Cabildo, 7 de mayo de 1765).

PRIMERA PIEDRA DEL NUEVO TEMPLO

7 de enero de 1781

La media iglesia estaba atajada provisionalmente por una pared hacia el primer arco del crucero, careciendo de Sacristía, de decente pavimento y de Sancta Sanctorum. (Carta del Cabildo al Colector de Expolios y Vacantes, Pedro Joaquín de Murcia, Cartas 17841798: el ll de abril de 1785).

BENDICIÓN DEL NUEVO TEMPLO

12 de junio de 1805

En junio de 1805 en la Catedral se estaban dando los últimos retoques para su inauguración. Ya se había colocado el nuevo coro y el Cabildo quiere que se ponga en el altar mayor el retablo de Lorenzo de Campos y un sombrero de quita y pon a sus púlpitos. El Cabildo, que estaba celebrando sus cultos en la Iglesia del Seminario, va a trasladarse a su iglesia el 13 de junio de dicho año 1805, festividad del Corpus Cristhi.

Para ello hay que bendecir el nuevo templo. No pueden los prebendados contar con el Obispo Verdugo por hallarse en el Puerto de Santa Cruz en visita pastoral. Reunidos el 7 de junio de dicho año acuerdan los detalles de su bendición, que luego se concretan en el Cabildo del ll de junio.

El Deán don Miguel Mariano de Toledo debe bendecirlo con el permiso del Vicario General Arbelos el día 12 de junio, víspera del Corpus, temprano, a puerta cerrada y sin más personas que las imprescindibles, celebra una misa rezada en su altar mayor. Así se hizo el día señalado. El Deán Toledo, a las cuatro de la mañana, bendijo el nuevo templo y celebró su misa rezada, dejando el Santísimo. Y fue ese mismo día cuando el Cabildo, regresando de la Iglesia del Seminario, empezó con Prima el coro en su iglesia, media hora antes de lo acostumbrado, cantando la misa el canónigo don Santiago Bencomo, el que será nombrado Deán en 1814.

JOSÉ LUJÁN PÉREZ

Al faltar en la obra Diego Nicolás Eduardo, el Cabildo se vio en la necesidad de acudir a José Luján Pérez. Y ya Luján, en el Cabildo del martes 19 de febrero de 1799, presenta dos disertos y alzados de la nueva Capilla Mayor. En 1801 y 1802 lo encontramos ocupado en las estatuas del cimborio, en la reforma del retablo de Lorenzo de Campos y en el diseño de los altares colaterales del nuevo crucero.

También el 4 de diciembre de 1802, al mandar el Cabildo el desbarate del coro viejo, acuerda encargarle a Luján los alzados del nuevo. Por fin es nombrado arquitecto de las obras de la Catedral a principios de 1804. En el Cabildo Espiritual del 10 de febrero de dicho año, se nos dice que Luján Pérez espera acabar los encargos que tiene en su taller para hacerse cargo de la Dirección.

En un cuaderno hecho al empezar las obras de la galería de la Sala, dice que…

"..cobró a razón de 1.500 pesos anuales y desde esta fecha hasta el 31 de enero de 1809 se le pagó a razón de 500 pesos al año".

Y el 26 de noviembre de 1971, al cumplirse un siglo y colocarse el nuevo altar de piedra debajo de las escalinatas, fue consagrado por don José Antonio Infantes Florido.

El 16 de junio de 1894 el Papa León XIII concedió el título de Basílica Menor a la Catedral de Canarias. Del paso por ella del que fue Papa Pío XII habla una lápida de su fachada.

Luján Pérez falleció en la ciudad de Guía de Gran Canaria el 15 de diciembre de 1815.

ULTIMA RESTAURACION : Dr. FABREGAS

Edición de “Asociación Amigos de la Catedral de Canarias” 2.009